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viernes, 4 de marzo de 2011

CONTEXTO DE LA FORMACION POR COMPETENCIAS

Ensayo

Adyela Romero

Introducción

Pensar en procesos  como son los de formación, es una tarea ardua en cuanto que no es una, sino variadas formas en que podemos abordar la temática o los problemas de diferente índole que van surgiendo a medida que nos confrontamos con la realidad.

En el presente ensayo abordaré el tema  de formación por competencias en el área de informática pues , aunque las competencias no forman parte de una asignatura en particular, si están involucradas en todas las disciplinas académicas por ello existe gran  preocupación entre educadores y comunidad en general, no solamente por los resultados de los sistemas educativos, sino especialmente, por el desempeño de los jóvenes que salen de los establecimientos educativos a trabajar en la Sociedad productiva. De tal manera que se requiere de un enfoque que de paso a una educación más integradora, que articule la teoría y la práctica y garantice aprendizajes aplicables a la vida cotidiana.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  


Desarrollo


El concepto de competencia surge de la necesidad de valorar no sólo el conjunto de los conocimientos apropiados (saber) y las habilidades y destrezas (saber hacer) desarrolladas por una persona, sino de apreciar su capacidad de emplearlas para responder a situaciones, resolver problemas y desenvolverse en el mundo. Igualmente, implica una mirada a las condiciones del individuo y disposiciones con las que actúa, es decir, al componente actitudinal y valorativo (saber ser) que incide sobre los resultados de la acción.
La competencia es “un saber hacer frente a una tarea específica, la cual se hace evidente cuando el sujeto entra en contacto con ella. Esta competencia supone conocimientos, saberes y habilidades que emergen en la interacción que se establece entre el individuo y la tarea y que no siempre están de antemano”
Abordar el enfoque de competencias es dar un viraje hacia los resultados de la aplicación de esos saberes, habilidades y destrezas. En otras palabras, las competencias se refieren a un “saber hacer en contexto”. Por ello, la competencia se demuestra a través de los desempeños de una persona, los cuales son observables y medibles y, por tanto, evaluables. “Las competencias se visualizan, actualizan y desarrollan a través de desempeños o realizaciones en los distintos campos de la acción humana”

¿De qué hablamos cuando nos referimos al concepto de competencia? Veamos  algunos elementos que la caracterizan:
a)    Es personal, es decir, está presente en todos los seres humanos. Esta condición se observa inclusive en nuestro lenguaje cotidiano cuando decimos que “aquella persona es muy competente…”; lo mismo no ocurre con respecto a los objetos, que aunque son muy útiles no son “competentes”.
b)    La competencia siempre está referida a un ámbito o un contexto en el cual se materializa. En la medida en que el ámbito de referencia es más delimitado, es más fácil caracterizarla. Por ejemplo, es más sencillo explicitar qué sería un “conductor competente” que un “ciudadano competente”.
c)    La competencia representa potenciales que siempre son desarrollados en contextos de relaciones disciplinares significativas.
d)    Las competencias se realizan a través de las habilidades. Una competencia puede contener varias habilidades que funcionan como anclas para referirlas a los ámbitos en los cuales las competencias se realizarán.
e)    Están asociadas a una movilización de saberes. No son un “conocimiento acumulado”, sino la vinculación de una acción, la capacidad de acudir a lo que se sabe para realizar lo que se desea.
f)     Son patrones de articulación del conocimiento al servicio de la inteligencia. Pueden ser asociadas a los esquemas de acción, desde los más sencillos hasta las formas más elaboradas de movilización del conocimiento.
g)    Representan la potencialidad para la realización de intenciones referidas: articular los elementos del par conocimiento-inteligencia, así como el de conocimiento tácito – conocimiento explícito.

      La formación basada en competencias requiere, por un lado, de un marco curricular y estructural en el nivel macro pero, por otro, también de un replanteo de las concepciones metodológico-didácticas y de innovaciones en este campo.

El término informática es una expresión que se refiere al manejo de los sistemas relacionados con la computación, para la identificación, búsqueda, análisis, sistematización, uso y producción de la información. La informática hace parte,  por tanto, de un campo más amplio conocido como tecnologías de información y comunicación TIC, y constituye uno de los sistemas tecnológicos de mayor incidencia en la transformación de la cultura contemporánea debido a que permea la mayor parte de las actividades humanas. En particular en las instituciones educativas el uso de la informática en los espacios de formación ha ganado terreno, y se ha constituido en una oportunidad para el mejoramiento de los procesos pedagógicos y se configura como herramienta clave para el desarrollo de proyectos y actividades tales como procesos de búsqueda de información, simulación, diseño asistido, manufactura, representación gráfica, comunicación de ideas y trabajo colaborativo.

La Fundación Gabriel Piedrahita Uribe decidió utilizar los Estándares en TIC desarrollados por el Proyecto NETS, liderado por el Comité de Acreditación y Criterios Profesionales de ISTE  por encontrarlos claramente categorizados, concretos y pertinentes. Pidió entonces permiso para traducirlos, adaptarlos y utilizarlos. Son esos estándares los que sirven de guía para medir el nivel de logro alcanzado por los estudiantes en el cumplimiento de los objetivos propuestos  en un Currículo de informática.
Los criterios de formación básica en tecnología para estudiantes se dividen en seis grandes categorías que establecen un marco de referencia para los indicadores de desempeño que deben alcanzar los Estudiantes Competentes en Tecnología.
Estas categorías son:
  1. Operaciones y Conceptos Básicos
    1. Los estudiantes demuestran una sólida comprensión de la naturaleza y operación de los sistemas Tecnológicos.
    2. Los estudiantes son expertos en el empleo de la tecnología.
  2. Problemas Sociales, Éticos y Humanos
    1. Los estudiantes comprenden los problemas éticos, culturales y humanos relacionados con la tecnología.
    2. Los estudiantes hacen un uso responsable de los sistemas Tecnológicos, la información y el software.
    3. Los estudiantes desarrollan actitudes positivas hacia los usos de la tecnología que apoyan el aprendizaje continuado, la colaboración, las búsquedas personales y la productividad.
  3. Herramientas Tecnológicas para la Productividad
    1. Los estudiantes utilizan la tecnología para acrecentar el aprendizaje, incrementar la productividad y promover la creatividad.
    2. Los estudiantes usan las herramientas de productividad para: colaborar en la construcción de modelos mejorados por la tecnología, para la preparación de publicaciones y para producir otros trabajos creativos.
  4. Herramientas Tecnológicas para la Comunicación
    1. Los estudiantes utilizan las telecomunicaciones para colaborar, publicar e interactuar con compañeros, expertos y otros auditorios.
    2. Los estudiantes emplean una variedad de medios y formatos para comunicar eficazmente información e ideas a diversos públicos.
  5. Herramientas Tecnológicas para la Investigación
    1. Los estudiantes usan la tecnología para localizar, recoger y evaluar información de una variedad de fuentes.
    2. Los estudiantes emplean las herramientas tecnológicas para procesar datos y comunicar resultados.
    3. Los estudiantes evalúan y seleccionan nuevas fuentes de información e innovaciones tecnológicas a partir de su conveniencia para tareas específicas.
  6. Herramientas Tecnológicas para la Solución de Problemas y la Toma de Decisiones
    1. Los estudiantes usan recursos tecnológicos para resolver problemas y tomar decisiones bien fundamentadas.
    2. Los estudiantes emplean la tecnología en el desarrollo de estrategias para resolver problemas en el mundo real.

Conclusiones

Ante el universo cambiante de los mercados -y considerando la cantidad de incidentes que invaden los procedimientos rutinarios, los procesos de aprendizajes requeridos para aplicar las nuevas tecnologías, los nuevos materiales, los nuevos productos y/o las nuevas formas de organizar el trabajo- ya no son determinantes las operaciones asignadas a un puesto fijo, sino los atributos individuales y particulares del trabajador y/o trabajadora. Es la instancia en la cual la calificación deja de ser un conjunto de atributos objetivos para transformarse en competencia.
Las competencias laborales pueden ser definidas como el conjunto identificable y evaluable de capacidades que permiten desempeños satisfactorios en situaciones reales de trabajo, de acuerdo a los estándares históricos y tecnológicos vigentes.
La norma de competencia es un patrón de referencia para poder evaluar el desempeño alcanzado por los trabajadores. Su construcción involucra la aplicación de una metodología de trabajo particular y  el análisis funcional.
Las normas de competencia laboral describen el alcance y la complejidad de los desempeños esperados y la forma en que se detectan las mejores prácticas que debe reunir una persona cuando ejerce un rol laboral específico. Aluden a perfiles plenos en su nivel, por lo cual, en los diseños curriculares y en los instrumentos de evaluación deberá considerarse, según los casos, su adecuación a los perfiles de ingreso, a los perfiles de formación básica o a los perfiles de perfeccionamiento. El proceso de diseño curricular no se desprende directamente de la norma de competencia de referencia; se inicia a partir de una lectura interpretativa de la misma.
De ahí que la formación basada en competencias presenta características propias que se reflejan en el planeamiento curricular, en el planeamiento didáctico y en la práctica docente.